El centro de control inteligente cambia el paradigma de la O&M de parques eólicos

Artículo publicado en Revista Energética, nº 184 Marzo 2019

La automatización de protocolos de operación mediante herramientas de  IA supone un impacto positivo en los tiempos de reacción de los centros de control, así como en la forma en que los operadores trabajan y el diseño de estrategias financieras y de O&M a largo plazo.

Al igual que la calculadora no acabó con los matemáticos, la IA artificial no acabará con los técnicos de los centros de control. Al revés, les empodera y les permite evolucionar desde un rol operativo a una función analítica. La digitalización y la IA nos sitúan ante un cambio de paradigma en la operativa y el mantenimiento que permite implementar estrategias más complejas que aumentan la rentabilidad de las instalaciones. Sin duda, un cambio fundamental en un momento donde el sector de la energía renovable afronta un presente y futuro de clara competencia directa en los mercados eléctricos con las fuentes de generación convencionales.

Una de las conclusiones a las que se llegó en la 11ª Conferencia Wind O&M EU 2019, que tuvo lugar el pasado 27 y 28 de febrero en Múnich, fue la necesidad de contar con herramientas más eficaces para operar parques eólicos. Siendo la automatización una de las soluciones más rápida, innovadora y sencilla de implementar.

Hasta el momento, el funcionamiento tradicional de un centro de control consiste en que sus operadores ejecutan acciones de control remoto o emisión de órdenes de trabajo a los equipos en campo de forma manual y acorde al protocolo de operaciones definido para cada planta en particular. Es decir, es un ser humano quién ante determinadas señales de la monitorización en tiempo real debe, acorde a un protocolo definido, tomar decisiones y ejecutar acciones.

La solución que Green Eagle Solutions presentó en Múnich, CompactSCADA® Smart Energy Control Center, consiste en la aplicación de la inteligencia artificial al procedimiento operativo de los centros de control renovables. Esta tecnología permite la automatización de los protocolos de operación garantizando su escrupuloso cumplimiento y, por tanto, reduciendo los períodos de indisponibilidad que, a día de hoy y dada la naturaleza humana del operador, son inherentes a un centro de control. Sirva como ejemplo el tiempo de reacción medio de un operador de centro de control ante un determinado evento de una turbina eólica que se sitúa en 10 minutos.

Así mismo, esta tecnología da la posibilidad a los centros de control de desarrollar e implantar estrategias de control más complejas, dependientes de variables externas que influyen en las estrategias de operación de un parque eólico en tiempo real, y que están fuera del alcance de una metodología de operación tradicional. Por ejemplo, la inclusión en los protocolos de operación remota de parques información proveniente de precios de mercado, que pueda definir la operación remota en uno u otro sentido, o determinadas restricciones operacionales debido a cuestiones medioambientales que pueden ser implementadas en una operativa de más detalle.

La tecnología CompactSCADA® Smart Energy Control Center permite que los operadores de un centro de control evolucionen su perfil de operador a analista, de forma que una vez implementada la solución su función sea el monitoreo de performance de los diferentes protocolos de operación, buscando la optimización de estos y llegando a poder definir protocolos específicos para determinadas turbinas que por su status o emplazamiento particular así lo requieran.

En el marco del evento celebrado en Múnich y como parte de la ponencia, que desarrolló Alejandro Cabrera, CEO de Green Eagle Solutions, se presentaron dos casos prácticos de aplicación de la tecnología.

Caso 1: Incremento de la disponibilidad energética del parque

El primer caso, corresponde a un parque  eólico con 62 turbinas Made AE-52 y una potencia total instalada de 49 MW. En este parque, se analizó la pérdida de disponibilidad por dos tipos de error rearmable asociados a velocidades altas de viento durante el año 2016 y se compara con el período abril 2017 – abril 2018, período en la que la tecnología [email protected] Smart Energy Control Center está operativa.

Los resultados de esta comparativa resultan abrumadores, reduciendo las 3.369 horas de indisponibilidad de las 62 turbinas en el año 2016 a solo 285 horas durante el año que el parque ha operado con la solución implantada. De cara a valorar la mejora económica que ha experimentado la instalación, si se considera un factor de carga en el parque del 50% y un precio medio de la energía de 35 euros/MWh, las ganancias generadas por la herramienta [email protected] Smart Control Room se cifran en más de 43.000 euros/año.

Caso 2: Mejora de la disponibilidad económica

El segundo caso, consiste en la implantación de una estrategia de operación vinculada con los precios de casación en mercado de un parque eólico con 29 turbinas Ecotecnia ECO-74 y una potencia total instalada de 48 MW, la empresa propietaria de la instalación decidió implementar una lógica de control que parará el parque eólico cuando el precio de casación en el mercado eléctrico sea inferior a sus costes marginales de operación. De este modo, la empresa obtiene un ahorro directo por el diferencial que deja de aportar entre los posibles ingresos que generaría si hubiese operado el parque y los costes cuya operación imputa. Así mismo, esta estrategia también genera un ahorro de vida útil de la turbina, siendo estas horas “ahorradas” susceptibles de ser usadas en el futuro cuando los precios de casación en mercado que generan beneficio. De cara a una monetización de estos ahorros, con la hipótesis de un factor de medio carga del parque del 30%, un precio medio de la energía de 35 euros/MWh y una tasa de conversión de las “horas ahorradas” del 70%, el total de los ahorros generados en los 2,5 años de implantación de esta estrategia se cifra en más de 92.000 euros.

Artículo publicado en Revista Energética nº 184 Marzo 2019

AEE
Cerrar menú
Cerrar panel